Casa Rural Menuchá

“Casa Menuchá, un alojamiento rural que combina calma, naturaleza y hospitalidad, ideal para desconectarse y recargar energía en el corazón de Guayabal de Síquima.”

Ubicada entre montañas y café, descansa donde el café florece y la naturaleza canta.

Un descanso con raíz campesina. Hospédate en una casa rural de ambiente familiar y tradicional, rodeada de cafetales y naturaleza viva. Aquí, el descanso va más allá de una cama cómoda: es una pausa consciente, inmersa en la cultura cafetera.

Descripción General

Estamos trabajando arduamente para ofrecerte la mejor experiencia de alojamiento rural en Guayabal de Siquima, Próximamente, espéranos!

Casa Rural Menuchá se encuentra ubicada en medio de un paisaje de montaña y cafetal. Nuestra casa ofrece una experiencia cálida y sencilla, ideal para familias, grupos o viajeros que buscan una estadía rural. Esta rodeada de naturaleza y aroma del café que cultivamos en la finca.

Consta de tres habitaciones cómodas y ventiladas, un baño dentro de la casa y un baño externo amplio, cocina, patio grande con barandas de guadua y café, ideal para descansar y contemplar el paisaje

Capacidad Del Alojamiento

El alojamiento tiene una cama doble y dos sencillas (opción de una tercera sencilla). Hay opciones de camarotes para grupos (Reservar con tiempo para este tipo de acomodación).

Habitaciones: 3

Camas: 3

Baños: 2

Total Pax: 5 personas.

Costos

Los costos pueden variar según la temporada y las condiciones de permanencia acordados previamente y se ofrecen descuentos por grupos grandes. Precio base por noche para todo el alojamiento desde $ 300.000 hasta 4 personas. $ 60.000 persona adicional.

Ubicación y Contacto

Numero de Teléfono: +57 310 689 3266

isauraalicia@hotmail.com

Finca El Carmelo, Vereda Pueblo Viejo – Guayabal de Síquima

Reseñas de Huéspedes

“Un lugar perfecto para desconectarse y respirar tranquilidad. La casa es acogedora, rodeada de cafetales y montañas. El amanecer con aroma a café fue inolvidable”.

“Casa Menuchá es el descanso que uno no sabía que necesitaba. Todo se siente auténtico: la hospitalidad, el café recién colado y el paisaje verde que rodea la finca. Volvería sin dudarlo”.